Santo Domingo, República Dominicana.— El dirigente político Elías Báez abrió una nueva conversación sobre el escenario presidencial de cara a las elecciones de 2028, al destacar el posicionamiento que, según su análisis, ha mantenido David Collado en las encuestas y plantear que el Partido Revolucionario Moderno (PRM) debería observar con atención ese escenario político.
A través de una publicación en su cuenta de Twitter/X, Báez sostuvo que “David Collado ha estado posicionado bien en las encuestas desde hace mucho”, al considerar que la estabilidad de ese posicionamiento constituye un elemento relevante cuando todavía faltan dos años para las próximas elecciones presidenciales de la República Dominicana.
El planteamiento de Báez parte de una premisa concreta: si un dirigente mantiene durante un período prolongado un nivel importante de reconocimiento y respaldo en las mediciones de opinión pública, ese comportamiento debe ser considerado dentro de cualquier análisis sobre el futuro electoral del partido de gobierno.
Un posicionamiento que trasciende el momento político
La valoración sobre Collado no se limita, según el análisis de Báez, a una coyuntura electoral determinada. Su trayectoria en distintas responsabilidades públicas constituye uno de los elementos que han contribuido a construir su perfil político.
David Collado inició su trayectoria institucional como diputado del Distrito Nacional y posteriormente ejerció como alcalde de esa demarcación, desde donde alcanzó una amplia exposición pública. Actualmente ocupa el cargo de ministro de Turismo de la República Dominicana, responsabilidad desde la cual ha mantenido una presencia constante en la agenda nacional e internacional vinculada al desarrollo turístico del país.
Esa sucesión de responsabilidades ha permitido que su figura sea evaluada desde diferentes ámbitos de la administración pública y la gestión política.
La experiencia como argumento político
Para Báez, la experiencia acumulada por Collado representa otro elemento que merece ser ponderado dentro de las discusiones internas que inevitablemente acompañarán al PRM durante el proceso de definición de su candidatura presidencial.
El paso por el Congreso Nacional, la Alcaldía del Distrito Nacional y el Ministerio de Turismo configura un recorrido político y administrativo que coloca a Collado entre las figuras con mayor exposición dentro de la actual generación política dominicana.
Desde esta perspectiva, el debate sobre 2028 no solamente estaría relacionado con nombres o aspiraciones individuales, sino también con la valoración de las trayectorias, capacidades de gestión, reconocimiento ciudadano y posibilidades electorales de quienes eventualmente participen en el proceso.
La propuesta de consenso
En su publicación, Báez lleva su planteamiento un paso más allá al considerar que, tomando como referencia el posicionamiento que atribuye a Collado, el partido debería explorar la posibilidad de construir un consenso interno alrededor de su figura.
Su argumento apunta a que un eventual consenso permitiría concentrar esfuerzos políticos y organizativos alrededor de una candidatura con amplio nivel de conocimiento público, dejando abierta la discusión sobre la mejor manera de conducir el proceso interno del partido.
El planteamiento también coloca sobre la mesa una discusión que tendrá especial importancia durante los próximos meses: cómo combinar las aspiraciones legítimas de los diferentes dirigentes con la construcción de una propuesta electoral capaz de mantener la unidad partidaria.
David Collado y el debate hacia 2028
A dos años de las elecciones presidenciales, cualquier escenario continúa sujeto a cambios y a la evolución de la realidad política nacional. Sin embargo, la publicación de Elías Báez vuelve a colocar a David Collado en el centro de la conversación sobre el futuro electoral del PRM.
Más allá de las posiciones individuales que puedan surgir dentro de la organización, el debate sobre su eventual candidatura refleja la relevancia que ha adquirido Collado dentro del escenario político dominicano.
La discusión apenas comienza. Las encuestas, la gestión pública, el liderazgo partidario y la capacidad de construir consensos serán algunos de los factores que determinarán cómo evolucionará el escenario presidencial durante los próximos dos años.
Por Joel Torres
Analista y periodista